Sobre los últimos 10 años

March 23, 2026

Los últimos 10 años han sido una locura.

Vengo de una familia bastante humilde, sin recursos y que, por suerte o por desgracia, hemos tenido la estocada dada varias veces.

Voy a ser la primera persona de mi familia que se gradúe de la uni. ¿Dónde quedarán esos días donde le decían a mi madre que a dónde iba a llegar su hijo si era pobre y no tenía dinero? Las cosas han cambiado bastante desde entonces. Siempre se cumple la norma de que los que más hablan siempre son los que menos hacen y menos consiguen.

Nacer en un pueblo perdido de la mano de Dios en Extremadura no ayuda mucho para gente con AACC (Altas Capacidades) y curiosidad; al diferente se le señala (ya sea por religión, sexualidad...) y se aborrece a la gente que va más allá. Parece que es volver atrás en el tiempo, como 100 años atras, y que hay gente a la que le tienes que besar los pies y está por encima del bien y del mal.

Con esto empezó una época de bullying bastante dura, una de las mayores lacras sociales que existen y que acaba con la vida de muchos niños al año, y de la que no se habla porque es mejor mirar para el otro lado siempre. Podríamos hablar de los que lo superan pero acaban con secuelas para toda la vida por mucho psicólogo al que vayas, pero esto es otro capítulo. Quitando a los excompañeros de clase, lo peor es ver cómo profesores se juntan para que no vengan inspecciones, no se pongan castigos, las denuncias no lleguen y ellos mismos te machaquen.

Antes de irme a Valencia a estudiar (el verano post EBAU), un profesor paró a mi madre y le dijo que a dónde iba a ir Manuel a Valencia si éramos pobres y no tenía donde caerme muerto. Esto pasaba mientras cerrábamos una ronda de inversiones y yo trabajaba para Mercado Libre.

He pasado mucho tiempo en hospitales, desde el tumor que le quitaron a mi madre y que estuvo a punto de matarme durante el embarazo, pasando por mis migrañas, cardiopatías, epilepsia... hasta la negligencia con mi padre que casi acaba con su vida con 38 años y le causó un Parkinson para toda la vida, hasta otra negligencia con mi madre, pillándole un nervio hace unos meses... y podría estar así todo el día. Soy bastante privilegiado, la verdad: me ha tocado trabajar como un cabrón y empezar a programar desde los 11 años, pero por suerte me ha ido lo bastante bien como para salir de ahí, viajar todo lo que he querido, montar empresas, trabajar donde he querido... A veces normalizamos sueldos de 80k-100k (en USA es un 3x) y rondas de decenas de millones, yo el primero, pero esta es la realidad del 0.1% de la gente. Mucha gente no llega a fin de mes y las pasa putas de verdad. Trabajar 14h en algo que te gusta y tener estrés es jodido, pero lo otro está a años luz. Yo he estado ahí: no tener dinero para pagar la luz, vivir 4 personas con 300 euros, médicos... y eso sí que es jodido.

La vida en general es bastante injusta y cruda, con la negligencia de mi padre, denunciamos a la seguridad social por lo de mi padre y el juez se dejó comprar como un perro en el juicio que tuvimos; no creo que puedas dormir tranquilo.

Cuando hablas con peña que viene de familias con pasta, que han estudiado en privadas, se siente raro. Te puedes llevar muy bien y lo que quieras, pero hay algo dentro de ti que te dice que nunca serás de ellos; hay algo dentro que te dice que vienes de abajo y que no te olvides del barrio.

Es loco porque al final ganas premios, consigues mil cosas a base de trabajar, como quedar segundo en el MIT GrandHack, el mayor hackathon de med-tech del mundo, pero hay algo que tira de ti y siempre te recuerda todo lo vivido.

Cuando empiezas a tener pasta a veces se te va la pinza, pero tener gente que te diga lo subnormal que eres ayuda bastante. Acordarte de dónde vienes y volver a mirar a la cara a gente que intentó destruir a tu familia y a ti es lo que te hace tener los pies en el suelo. El mundo en general es bastante injusto y posiblemente una de las mayores mierdas que me hayan quedado de haber vivido todo es ser una persona hiperrealista y que ve la realidad sin ningún filtro. La naturaleza es injusta por definición y el mundo está lleno de hijos de puta; aun así, la vida es la hostia.

Es gracioso porque al final la necesidad y el hambre son las mejores maestras; la rabia/fuego interno que te mueve para salir del pozo y cumplir todos los sueños que quieras. Shit happens y cada uno nace con unas cartas; las mías, en general, bastante buenas: ya solo el nacer en un país del primer mundo es un privilegio que muy poca gente tiene. Hay que jugar las cartas lo mejor que puedas y echarle cojones, ponerte el cuchillo en los dientes e ir a morir.

He tenido bastante suerte con mis padres; por muy mal que lo hayamos pasado, siempre hemos estado juntos y me han dejado soñar y hacer lo que quisiera sin límites. Nunca me han dicho "no hagas", "no pruebes", "no vayas a...". Éramos pobres pero no pobrecitos. Soñamos, trabajamos y los sueños se volvieron realidad.

Acabas normalizando todo, pero es un orgullo mirar atrás.

En resumen: somos unos privilegiados, queda mucho por hacer y por vivir. Solo vivimos una vez y qué menos que vivirlo al máximo.